Trocitos de Historia

220 años de la derrota del almirante inglés Nelson en la isla de Tenerife

El Almirante Nelson, con 9 navíos, un total de  393 cañones y una fuerza humana de 3.700 hombres creyó en Julio de 1797 que Tenerife  sería una presa fácil de capturar, al estar defendida por una guarnición de unos 1.600 hombres de los cuales la mayoría eran Milicias de la Laguna y Orotava (unas 300 personas) y civiles: labriegos y pescadores sin formación militar. El resto, la menor parte, eran soldados regulares y marineros, además de una defensa en tierra de 90 cañones distribuidos en 16 baterías. Era claramente una batalla desigual en la que teníamos todas las de perder.


“El Almirante Nelson herido en Tenerife, 24 de julio de 1797″.
Obra de Richard Westall en 1806,
conservado en el Museo Marítimo Nacional de Greenwich (Londres). 

Pero no contaban con el general Antonio Gutiérrez de Otero, natural de Aranda de Duero (Burgos) y por entonces gobernador de Tenerife. Antonio Gutiérrez de Otero dispuso una movilización para defender la isla frente a los ingleses. Tras un par de intentonas de asalto a la isla que acabaron mal para los atacantes, Nelson se dirigió directamente a Santa Cruz al anochecer del día 24, empezando el desembarco a la mañana siguiente.

El cañón “Tigre”, fundido en Sevilla, fue el que destrozó el brazo derecho de Nelson en la Batalla de Santa Cruz de Tenerife (Foto de Koppchen – Wikimedia)

Las baterías defensivas de Santa Cruz de Tenerife y la infantería repelieron a los atacantes, hundiendo el cúter HMS Fox. Antes de poder llegar a tierra el propio Nelson fue malherido por un disparo de un cañón fundido en Sevilla en 1768 y conocido como el “Tigre”.

Hoy en día el cañón “Tigre” se conserva en el Castillo de San Cristóbal en Santa Cruz de Tenerife, en buen estado y todavía capaz de hacer fuego. En ese mismo lugar se conservan las banderas del navío HMS Theseus, buque insignia de la flota británica de Nelson, y de la fragata HMS Emerald, perdidas en aquella batalla. Además, ante la Comandancia de Marina de Santa Cruz de Tenerife se conserva el ancla del HMS Theseus, perdida cuando el buque tuvo que cortar el cable que la sostenía en su precipitada huida frente a la artillería española.


Horatio Nelson tuvo que ser evacuado rápidamente y a consecuencia de estas heridas, perdió definitivamente la parte inferior de su brazo derecho. 
Los ingleses, acorralados, huyeron en ese momento,  sufriendo enormes pérdidas en sus tropas: más de 700 bajas entre muertos y heridos, frente a sólo 24 bajas en las filas españolas.

Es digno de reseñar que en la primera carta que escribió con su mano izquierda tras perder la diestra, Horatio Nelson quiso agradecer a los españoles, el buen trato otorgado a los heridos ingleses.

Sin embargo este gesto que le honra, se ve ensombrecido con otros actos miserables, que por otro lado, siempre le han rodeado: en su defensa, para mitigar su vergonzosa derrota, informó a su vuelta que se había topado con 8.000 defensores, dato completamente falso.

Cada año, el día 25 de julio se celebra en Tenerife una recreación para recordar esta victoria española.

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